La fibromialgia
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¿Tengo fibromialgia?
La fibromialgia es un síndrome de sensibilización central junto con el síndrome de la fatiga crónica y la sensibilidad química múltiple.
La fibromialgia es un síndrome caracterizado por dolor crónico generalizado, con predominio en músculos y articulaciones de la espalda y extremidades. Es una enfermedad con gran impacto en la calidad de vida de la persona que lo sufre y como consecuencia puede afectar a la vida personal, familiar, laboral y social.
Es más frecuente en mujeres y se ha observado una cierta asociación genética y con enfermedades reumatológicas. Experimentar vivencias negativas o traumáticas también puede acabar desencadenando esta patología.
Causas
No se conoce la causa, se conoce que provoca una alteración en los mecanismos neurológicos que controlan la sensación de dolor, de manera que la percepción de dolor aumenta hasta el punto de aparecer dolor con estímulos que en otras personas no los provocarían.
Síntomas
El síntoma principal es dolor generalizado típicamente en la espalda y articulaciones aunque puede darse en otras partes del cuerpo. El dolor, de características variables, puede ser como una presión, quemazón, pinchazos… y puede oscilar en intensidad desde una leve molestia a un dolor inhabilitante.
También las localizaciones corporales pueden variar a lo largo del tiempo. Otros síntomas típicos de la fibromialgia pueden ser:
Algunos factores como el esfuerzo físico, los cambios climáticos, la ansiedad, el estrés, los estados premenstruales o menopáusicos pueden agudizar los síntomas.
Diagnóstico
El diagnóstico es fundamentalmente clínico basado en los síntomas y exploración física. En algunos casos se realizan pruebas complementarias como pruebas de laboratorio o exploraciones de imagen para desarrollar un correcto diagnóstico diferencial y descartar otros procesos.
Tratamiento
No hay tratamiento para curar la fibromialgia, el objetivo es mejorar los síntomas de la enfermedad para poder disfrutar de una buena calidad de vida. La clave es tener un buen diagnóstico y ofrecer información completa al paciente para ser conocedor de su propia enfermedad.
La combinación de las siguientes medidas puede llevar a un buen control del dolor:
– Ejercicio físico regular: se recomienda principalmente ejercicio aeróbico de bajo impacto como caminar a buen ritmo, ir en bicicleta, natación y ejercicios en el agua.
– Soporte psicológico: mediante terapia cognitivo-conductual, técnicas de relajación, mindfulness…
– Fármacos: analgésicos, antidepresivos, medicamentos para ayudar a dormir, relajantes musculares…
En algunos casos seleccionados de pacientes con una buena gestión de su fibromialgia se podría contemplar la realización de técnicas invasivas (intervencionismo, infiltraciones e incluso cirugía). Sin embargo, hay que tener en cuenta que las expectativas de mejoría son más modestas y los riesgos de que el dolor reaparezca o aumente son mayores.
Pronóstico
El pronóstico es muy variable, los síntomas varían en el tiempo y muchos casos mejoran de forma espontánea con los años. Es de vital importancia tener conciencia de la enfermedad y tratar de aprender a convivir con ella.
Para más información podéis consultar el siguiente vídeo:
Equipo Eva0
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